La Astrologia y los zignos del zodiaco
La Astrologia es una ciencia que estudia la influencia y los movimientos de los astros, sobre los acontecimientos acerca de la vida en la tierra.
La posición de los astros en el momento exacto del nacimiento de una persona, país, empresa o cualquier otra entidad; tiene gran influencia sobre su personalidad, salud, profesión y por tanto en la evolución de su destino.
En el sistema Heliocéntrico los planetas, incluida la Tierra, giran alrededor del sol. Para el estudio de la astrología se utiliza el sistema geocéntrico, es decir, los planetas giran alrededor de la tierra.
Un horóscopo se dibuja con un círculo llamado la eclíptica que es la trayectoria aparente del sol a través de la tierra. El Zodiaco se divide en 12 signos o constelaciones de 30 grados cada uno representadas, la mayoría, por figuras de animales. Denominándose cada uno con los siguientes nombres: Aries el carnero; Tauro el toro; Géminis los gemelos “el mono”; Cáncer el cangrejo; Leo el León; Virgo la Virgen “los roedores”; Libra la balanza “la mariposa y el colibrí”; Escorpio el escorpión; Sagitario el centauro; Capricornio la cabra; Acuario el aguador “el adolescente” y Piscis los peces.
La palabra zodiaco viene de una palabra griega que significa “faja o figura de animales”
El primer signo del Zodiaco, que es Aries, coincide con el equinoccio de primavera que generalmente comienza el 20 de marzo. Debido a que nuestro calendario no es perfecto y dependiendo de si el año es bisiesto esta fecha puede cambiar al 19 o 21 de marzo y por tanto modificar el inicio de los demás signos. Antes de ser modificado el actual calendario el año empezaba en esta fecha, siendo marzo el primer mes del año, siguiendo esta secuencia por ejemplo, septiembre se deriva de séptimo, octubre de octavo, noviembre de noveno, diciembre de diez, enero era el onceavo mes y febrero el doceavo.
La diferencia entre la astrología y la astronomía es que la primera estudia la influencia de los planetas sobre los diferentes acontecimientos de la vida y la segunda estudia la composición, física, color, distancia, posición no solo de los planetas sino de todo lo que está compuesto el universo, como estrellas, constelaciones y otros.
Los signos del zodíaco
La posición relativa del Sol respecto de las constelaciones del zodíaco en el momento del nacimiento de una persona determina su signo astrológico. Los signos del zodiaco están determinados por su posición respecto del Punto vernal (Punto Gamma, que es el grado 0 de Aries) o intersección del plano de la eclíptica con el plano del Ecuador Celeste, no por su posición con respecto a las constelaciones, como se suele aducir. Para leer sobre este tema, diríjase más abajo al apartado “Críticas a la astrología”.
Las constelaciones son grupos de pocas estrellas que el hombre ha dado nombre y forma para poder ubicarse en el cielo y aparentan estar fijas en el cielo. La eclíptica, que es el plano por el que se traslada la Tierra respecto al Sol, es especialmente importante para la astrología.
Allí están las doce constelaciones de estrellas fijas. En el sentido contrario a las agujas del reloj, son:
1. Aries
2. Tauro
3. Géminis
4. Cáncer
5. Leo
6. Virgo
7. Libra
8. Escorpio
9. Sagitario
10. Capricornio
11. Acuario
12. Pisci
El plano de la órbita de la Tierra se proyecta hacia el exterior para formar un gran círculo en el firmamento que se conoce como la Eclíptica. Colocado alrededor de ella, en un cinturón de estrellas donde se encuentran las 12 Constelaciones del Zodíaco.
Estas son irregulares en tamaño, forma y distribución, pero su ubicación alrededor de la Eclíptica es lo suficientemente pareja para otorgar un sentido de orden Cósmico en el momento de las salidas y puestas del Sol.
El punto central es el Sol, el círculo menor es la órbita que describe la Tierra alrededor de éste. Como sabemos, la Tierra hace una rotación completa sobre sí misma cada 24 horas y viaja alrededor del Sol en el sentido contrario a las agujas del reloj.
De estos dos movimientos resultan 2 ilusiones:
a) cada día, a medida que el Planeta se mueve de Oeste a Este, el Sol, que es un punto fijo parece “moverse” en el cielo de este a oeste.
b) cada 30 días aproximadamente, mientras la Tierra que rota, viaja en su trayecto orbital alrededor del Sol, éste parece “pasar” a través de las Doce Constelaciones del Zodíaco, que parecen puntos fijos y parece también “moverse” en dirección Este- Oeste.
El mapa astrológico
A diferencia de lo que se piensa habitualmente, la astrología no se reduce a la definición psicológica de los nativos de los signos zodiacales. Muestra por el contrario una compleja estructura de la que forman parte las posiciones de todos los planetas, junto con el Sol y la Luna, según la visión aparente que tenemos de ellos desde la Tierra. Desde aquí los vemos en línea con algún signo zodiacal, y el astrólogo entiende entonces por ejemplo que “la Luna está en Piscis”, o que “tu Mercurio está en Leo”… Cada uno de los planetas corresponde a un arquetipo que se relaciona con el signo en el que está emplazado, fusionándose las características de ambos. Los modernos astrólogos definen a la astrología como un lenguaje simbólico.
Lo mencionado se relaciona con lo que en astrología recibe el nombre de carta astral. Pero la formación de ésta tiene en cuenta por otra parte, los ángulos que forman los planetas con la Tierra en un momento dado, unos respecto de otros, y que reciben el nombre de «aspectos». Por último, la carta astral tiene su estructura en las casas, que corresponden a la división de la superficie de nuestro planeta en doce secciones, las doce casas. La marca astrológica que da paso en el gráfico astral a la primera casa, es bien conocida por su nombre, el «ascendente». Se trata del signo que asciende por el horizonte en la fecha y hora de nuestro nacimiento.
La eclíptica
La eclíptica es la banda circular que define el plano que contiene a la órbita que la Tierra recorre alrededor del Sol.
Visto desde la Tierra, es la región del cielo que recorre el Sol al moverse por el cielo. Los astrónomos la utilizan como plano fundamental de uno de los sistemas de referencia para medir la posición relativa de los objetos astronómicos, ya que permanece muy estable sobre el fondo de las estrellas fijas.
En este sistema de coordenadas, la posición de un planeta se calcula usando dos números, análogos a las coordenadas geográficas:
* La latitud eclíptica mide la desviación del planeta del círculo en cuestión, y se mide en grados.
* La longitud eclíptica se determina midiendo en el sentido contrario a las agujas del reloj, la dirección desde el punto cero en la eclíptica. Toma valores entre 0 y 360°.
El punto cero en la eclíptica se estableció usando el equinoccio vernal (que significa ‘de la primavera’) en el hemisferio norte —el 21 de marzo— la jornada durante la cual el día y noche tienen la misma duración en todo el planeta (la palabra «equinoccio» proviene del latín aequi noctium, que significa ‘igual noche’). Este punto se define matemáticamente usando el punto de intersección entre el ecuador y la eclíptica (el plano formado por la órbita de la Tierra). El ecuador celeste se determina por la posición del eje de la Tierra en el espacio. Si este eje permaneciera siempre estable, el equinoccio vernal del 21 de marzo sería un punto fijo en el espacio.
Al alcanzar la astronomía un alto desarrollo en la antigüedad durante la edad helenística entre el 200 a. C. y el 200 de nuestra era, el equinoccio vernal en el hemisferio norte se situó entre las fronteras de las constelaciones de las estrellas fijas de Aries y Piscis. Los astrólogos de la época dividieron el círculo de la eclíptica en doce segmentos iguales de 30° usando este punto cero como un marco de referencia. A estos segmentos se les dieron los mismos nombres de las constelaciones de estrellas fijas que quedaban más o menos encuadradas por estas zonas. Es importante distinguir estos segmentos de 30° de la eclíptica (o signos del zodíaco), de la constelación zodiacal de estrellas fijas de fondo de las que tomaron su nombre en el pasado, y que, a diferencia de los signos del zodiaco, no corresponden a parcelas de la esfera celeste iguales entre sí.
La precisión de los equinoccios
La Precesión de los Equinoccios es un fenómeno muy difícil de observar, y más aún de medir efectivamente sin la ayuda de instrumentos sofisticados, pero parece que los astrónomos expertos de la Antigüedad utilizaron las construcciones megalíticas con sus enormes piedras fijas, como un lugar ideal para observar el lento movimiento de las estrellas en el firmamento.
¿Por qué era tan importante el estudio de este fenómeno para las culturas avanzadas de tiempos remotos?
Así como el giro de la Tierra sobre su eje produce la noche y el día y tiene un importante efecto sobre el ser humano, provocando las horas de actividad y largas horas de descanso, el movimiento anual de la Tierra alrededor del Sol hace que las plantas emerjan de la semilla, florezcan y den frutos; del mismo modo, el lento movimiento de la Tierra en su ciclo ha producido grandes cambios en la Humanidad.
Nuestros antepasados descubrieron que este movimiento celeste tenía efectos biológicos y psicológicos sobre los humanos.
Exactamente como el día consta de doce horas de luz y doce de oscuridad, este largo movimiento tiene carácter cíclico y ha producido cambios evolutivos hasta llegar a nuestro tiempo.
Como sucede ?
El eje de la Tierra está sometido a un movimiento de precesión. Esto es consecuencia de que la Tierra no tiene una simetría esférica perfecta y de la atracción gravitatoria combinada de la Luna y el Sol, principalmente. Como resultado, el eje de la Tierra describe un movimiento cónico alrededor del polo casi-fijo de la eclíptica. Una rotación completa del eje de la Tierra alrededor del de la eclíptica siguiendo de este cono toma aproximadamente 26.000 años. Como resultado, el ecuador celeste también se desplaza, de modo que sus puntos de intersección con la eclíptica —los puntos equinocciales— se trasladan de este a oeste a lo largo del círculo de la eclíptica; es decir, en dirección opuesta al zodíaco normal.
El equinoccio vernal, que corresponde al inicio de la primavera en el hemisferio norte, tarda aproximadamente 26.000 años en hacer una revolución completa alrededor de la eclíptica; es decir, a través de las doce constelaciones del zodiaco. Tarda una doceava parte de este tiempo —aproximadamente 2160 años— para transitar cada signo zodiacal. En la antigüedad el equinoccio vernal se ubicó entre los signos de Piscis y Aries, y debido al movimiento de precesión, en la actualidad se ubica en la zona fronteriza entre las constelaciones de Acuario y Piscis, moviéndose lentamente hacia Acuario. Debido a que las constelaciones carecen de límites claros, es difícil definir exactamente cuándo el equinoccio vernal pasará de la constelación de Piscis a la de Acuario, es decir cuándo comenzará la llamada Era de Acuario. Dependiendo dónde se dibuje este límite, ocurrirá en algún momento entre 2100 y 2500 d. C.
La astrología occidental no usa el fondo de las estrellas fijas como referencia, sino que divide la eclíptica en doce segmentos iguales, de 30 grados cada uno, empezando por el equinoccio vernal y asignándoles los nombres de las antiguas constelaciones zodiacales, empezando por Aries.
El equinoccio vernal es el punto de referencia a partir del cual se realizan medidas sobre la eclíptica y sobre el ecuador celeste. A causa de la precesión de los equinoccios, en la actualidad, el segmento del zodíaco conocido como Aries se sitúa, en realidad, sobre la constelación de Piscis.
Sólo en algunas áreas específicas de la astrología —como la astrología mundana que se ocupa de los grandes cambios de época— la relación entre estas constelaciones de estrellas fijas y la eclíptica se toma en consideración. De esta manera, se hace referencia a las grandes Eras (de Piscis, de Acuario, etc.).



